En este artículo, a través de una experiencia propia, te voy a hablar sobre algo muy habitual en las oportunidades laborales y de lo que pocas veces hablamos: la mezcla entre agradecimiento y vulnerabilidad ante nuevas oportunidades laborales.
Muchxs de nosotrxs hemos crecido con la creencia (casi norma) de que o te sientes bien o te sientes mal y nos cuesta la vida, darnos permiso, aceptar e integrar que en realidad nos podemos sentir de varias maneras a la vez y aceptar que no se trata de pero sino de y a la vez:
Te lo ilustro con una vivencia mía a raíz de una invitación a unas Jornadas de emprendeduría.
- “estoy agradecida con esta oportunidad y por el apoyo pero me siento vulnerable”
sino:
- “estoy agradecida con….y a la vez vulnerable”
Convivir con emociones dispares sin que se nos haga una bola enmarañada no es, a mi entender, algo fácil sobretodo cuando estamos en terreno laboral en el que, por defecto, nuestra mente está conectada con la practicidad, la eficiencia y en alerta para “hacer las cosas bien y ser escogidxs”. Lo más habitual, a favor de esta efectividad, es centrarnos en una de las emociones y obviar la otra. Nos la echamos a la espalda con, en el mejor de los casos, la esperanza de que llegue un momento, más tranquilo, para atenderla.
Dependiendo de si nuestra tendencia es ver “el vaso medio lleno” o “el vaso medio vacío”, elegiremos consciente o inconscientemente, una emoción u otra.
- Si mi talante suele ser pesimista me centraré en la vulnerabilidad. Veré esta última como algo negativo que me habla de riesgos y augura malos ratos y me costará disfrutar del agradecimiento que también está presente.
- Si mi inercia es ser optimista, pondré el foco en lo agradecida que estoy y haré caso omiso a esa preocupación y vulnerabilidad que también están vivas en mí.
En ambos casos no estoy abarcando la plenitud de mis sentimientos, me estoy perdiendo una parte importante que, aunque no la enfoque, está ahí y luchará por salir y ser vista, ya sea en forma de dobles señales, de dudas o malestar. Y hará lo posible para que la escuche porque tiene un mensaje importante que darnos, quiere hablarnos de Necesidades, ¡de nuestras Necesidades!.
Cuando anestesiamos nuestros sentimientos, emociones y sensaciones corporales, estamos perdiendo información sobre lo que realmente nos importa (Necesidades) y elegir desde ahí, puede acarrear consecuencias desagradables porque perdemos la brújula interna.
Te lo sigo explicando con mi ejemplo.
- Si me centro solo en la vulnerabilidad vista desde el peligro, es probable que decida no aprovechar la oportunidad, que opte por mi seguridad o que la aproveche a medias, sin dar información relevante.
- Si pongo sólo el foco en la gratitud puede que me tire a lo kamikaze, me abra en canal y a la que me vengan un par de críticas me den tan fuerte que me derrumbe.
- En cambio si tomo conciencia de ambas y veo de qué Necesidades me hablan, puedo buscar estrategias para cuidarme completamente, que es lo que hice yo gracias a todo el recorrido y práctica de Comunicación Noviolenta que tengo.
Te cuento como fue…
😌Me invitaron a participar en las Jornadas Emprende con los alumnos del Ciclo de Comercio, dentro de mi visita al IES Honori Garcia de la Vall d’Uixò. Esta invitación vino a colación de una conversación que tuve con mi ya oficial “Hada Madrina del JECO” y profesora de economía, N.S, en la que me quejé del rendimiento económico que me supone el JECO. El objetivo de la sesión era que les contara sobre el JECO, les mostrara nuestra web de Practicando la Comunicación Noviolenta y el alumnado me haría preguntas, estudiaría nuestro caso durante una hora y me daría feedback y consejos.
Ante esta invitación, como avancé, me sentí súper agradecida y también muy vulnerable. Me daba
miedo exponerme como “empresaria”. Para mí, dar formaciones es una cosa y explicar el negocio es otra muy distinta que estimula mi vergüenza y pone en jaque mis Necesidades de Seguridad
emocional, autoestima, confianza, tranquilidad y valoración.
A la vez (pero), me sentía muy afortunada, contenta, con un agradecimiento enorme hacia Núria, hacia la profesora del Ciclo y hacia el alumnado. Y por supuesto, quería aprovechar la oportunidad de recibir orientación en marketing y comercialización, áreas en las que me hace falta mucho apoyo y ayuda (Necesidades).
Una vez tuve claros mis sentimientos y Necesidades, me dí unos minutos de autoempatía. Es decir, con mucho cariño y apertura acepté tanto los sentimientos agradables como los que no, los validé sin intentar cambiarlos, les dí las gracias por darme el mensaje de qué Necesidades eran importantes para mí y conecté con estas Necesidades, acogiéndolas y validándolas también.
Estaba claro que para mí era importante honrar y aceptar el apoyo y la ayuda y a la vez quería cuidar de mi seguridad emocional, de mi autoestima, de mi confianza y valoración.
Brújula en mano (Necesidades) me puse a buscar estrategias:
- Lo primero dar las gracias y aceptar la invitación. (Necesidades de apoyo, ayuda, gratitud…)
- Después compartí con Núria mis miedos y me orientó para prepararme la presentación (Necesidades de autoestima, confianza, seguridad emocional)
- Cuando terminé de hacer la presentación, la ensayé un par de veces añadiendo la explicación del JECO, algo de CNV y las metáforas Chacal y Jirafa ( esto me aportó más confianza, apoyo y autoestima).
- También le pedí escucha y consejos a mi pareja (Necesidades de seguridad emocional, apoyo y confianza).
- Y empecé mi intervención dando las gracias y mostrando abiertamente mi vulnerabilidad (Necesidades de gratitud, confianza, tranquilidad y valoración)
Con todas estas estrategias, me cuidé y pude disfrutar mucho y aprovechar a la sesión.
Te he descrito la experiencia plasmándola en los 4 componentes de CNV:
-
Observación
-
Sentimientos
-
Necesidades
-
Acciones/peticiones/estrategias
Seguir este esquema puede ayudarte a ganar mucha claridad ya que permite recoger información sin juicios y conectar con nuestros sentimientos y necesidades que aporta mucha calma y paz. Todo este proceso, que no suele ser tan lineal, es más bien como un baile, nos ayuda a tomar decisiones certeras y realmente enfocadas en lo que queremos conseguir y cuidar. ¿Qué más se puede pedir?
¡Pues aún hay más!, integrar este tipo de herramientas que nos da la CNV trae consigo:
- grandes dosis de autoestima
- aceptación (no resignación)
- capacidad para adaptarse a las nuevas situaciones
- genera confianza hacia dentro y hacia fuera
- disminuye la reactividad
- aumenta la creatividad y el ingenio
- previene conflictos y ayuda a resolver los que surgen
- asertividad y empatia
- comunicación fluida, honesta y eficiente
- y, como no, conexión de calidad.
¿Te imaginas tener todos estos “súper poderes”?, ¿Te imaginas cómo serían tus relaciones, tu vida, con estas capacidades?
Imagínalo, suéñalo y escríbenos para que podamos ayudarte a conseguirlo.
Que tengas un feliz y conectado día, Francina🌻🤗








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