Del conflicto al entendimiento: el JECO como puente de conexión

En casi 10 años que llevo jugando y facilitando partidas de JECO, no recuerdo ninguna en la que la persona o las personas que tenían (o teníamos) el conflicto, no hayan hecho un “CLIK”, no hayan conectado con algo que les facilita ampliar la visión que tenían sobre el asunto y dar un paso o cinco hacia una resolución que cuide también de las necesidades de la otra parte.

 

Y en ese momento que puedo hasta palparlo en el ambiente, en ese CLIK, veo un brillo en sus ojos, el rostro se relaja y la respiración se hace más amplia. Realmente algo cambia, algo se transforma y yo me pregunto; 

 

 

¿Por qué jugar al JECO tiene ese efecto, ¿por qué se da ese pequeño milagro? /esa magia?



 

 

 

  1. ¿Será porque da un espacio seguro y amplio a nuestros Chacales?
  2. ¿Será porque nos facilita darnos y recibir empatía?
  3. ¿Será porque nos invita  a imaginarnos que somos la otra parte y desde ahí nos alienta a vivenciar sus juicios, preocupaciones, sentimientos y anhelos?
  4. ¿Será porque abre un espacio de escucha curiosa a todas las voces?
  5. ¿Será porque entre todas creamos un entorno seguro y de contención?
  6. ¿Será porque todo lo anterior ayuda a que los protagonistas dejen de ver al otro como “el enemigo” a verlo como alguien que al igual que yo tiene sentimientos y necesidades igual de legítimas que las mías? (aunque siga sin aprobar lo que ha hecho.)

 

En CNV hablamos de desmontar la imagen de enemigo que es lo que explicaba de “ver al otro como un ser humano que siente y necesita al igual que yo” y con el que no hace falta que esté de acuerdo. Solo es importante estar abierto a verlo como tal.

Y digo solo cuando a veces este “solamente” es muy difícil porque nos sentimos tan mal, tan dolidos y vivimos la situación como algo tan injusto que no podemos ver más allá de sus actos.

 

Y ahí me digo que reside el mérito del JECO, en facilitar que se desmonte esa imagen de enemigo, sin forzar, de manera fluida, de tirada a tirada, de Chacal a Jirafa y de Jirafa a Chacal, como quien no quiere la cosa, se desmonta, cae por si sola y sale la luz la humanidad compartida, lo que nos permite conectar las unas con las otras.

 

Hasta hace unos días, pensaba que la imagen de enemigo desaparecía para la/s persona/s que trabajaba/n su conflicto con el JECO y, el otro día, en nuestra partida del Grupo de Prácticas de CNV me dí cuenta de que esa transformación  también se da en las personas que juegan acompañando, ya sea haciendo de la otra parte o de empatías.

 

Repasando la partida me di cuenta de como empezamos todas con juicios sobre “el otro” incluso con dificultades para hacer su papel y ronda a ronda, también nuestras gafas se limpiaron. A raíz de ahí he ido recordando otras partidas y he podido ver esa transformación grupal en todas.

 

Así que, con vuestro permiso, añado una séptima:



7.       7. ¿Será porque se da un cambio de mirada grupal, una nueva “realidad” compartida?

 

Yo no sé si es por la 1, la 4, la 3, la 7 o por todas juntas, sólo sé que, hasta la fecha y siempre que ha habido intención de querer resolver y conectar, ha funcionado y ¡me hace muy feliz ser parte de esa magia!!!.

 

Quiero terminar agradeciendo vuestra confianza a todas y cada una de las personas con las que he jugado al JECO, a todos los que habéis comprado/intercambiado el JECO, a todas las personas de alrededor del Mundo que escribís mostrando interés en Él y sobre todo agradezco a Marshall Rosenberg la Comunicación Noviolenta porque, al fin y al cabo, el JECO no es más que una herramienta de CNV, un material para seguir Practicando la Comunicación Noviolenta.

 

 

Feliz y conectado día, Francina 🌻🤗🦊🦒

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