Reconocimiento / aprobación, halago o elogio

La semana pasada publiqué un artículo en el que felicito a mi hijo Pau de 12 años y le hago un reconocimiento respecto a lo que aporta a mi vida, a modo de celebración y agradecimiento.

Como esta entrada ha tenido varios comentarios de “me gusta” y hace días que quiero hablar sobre la diferencia entre reconocimiento y halago, elogio, aprobación, des de la CNV, voy a utilizar parte de este artículo para que exploremos qué cambia tanto en la forma como en el sentir cuando hacemos y recibimos una cosa o la otra.

 

Qué te parece si, en vez:

  • Celebro cada caricia, cada abrazo, cada besito y mimo que me das y que satisfacen mi necesidad de amor, contacto, cariño

 

Le hubiese dicho: 

Me encanta que seas tan cariñoso, es muy bonito que me des besos y abrazos (halago + aprobación)

 

O:

Eres muy buen hijo porque confías en mí y me ayudas y apoyas con el JECO (elogio +aprobación)

En vez de:

  • Celebro todo tu apoyo y ayuda con el JECO, tu confianza, que creas en mí, gracias por todas las veces que has jugado conmigo, por todos los vídeos que hemos grabado junt@s, por todos los juegos que has montado para vender

 

Una más, ¿qué tal si cambiamos

  • Celebro las muestras de amor, cuidado y juego con tu hermana, hacen que todo sea más fácil, que haya harmonía y conexión entre nosotr@ y contribuyen a la paz y el amor que tanto valoro.

Por:

Está muy bien cuando eres buen hermano mayor y eres cuidadoso y juegas con tu hermana, porque así estamos tod@s mejor. (aprobación+halagos+aprobación)?

¿Puedes observar la diferencia? ¿Qué preferirías que te dijeran?, ¿Qué te da más información y sentido, que te digan: “que bien que me hayas cuidado la perra, tú sí que eres buena amiga” O “muchas gracias por cuidarme la perra, lo valoro mucho porque me ha aportado facilidad y me he quedado muy tranquila sabiendo que estaba contigo, ¿es genial haber podido contar con tu ayuda”?

Cuando hacemos una aprobación como “está muy bien que juegues con tu hermana” o un elogio (ponemos una etiqueta “buena”) “eres tan cariñoso”, lo que hacemos es emitir un juicio sobre lo que la otra persona hace o sobre su manera de ser (si es que esto existe).

La información que le estamos dando es sobre nuestros pensamientos, le estamos expresando que eso nos parece bien y nos gusta. Además, ¿qué pasa, que, si no te cuido la perra la próxima vez, ya no seré buena amiga?

Y no es la CNV diga que esto esté mal hacer elogios y aprobaciones, de hecho, a muchas nos encanta que nos hagan elogio y nos feliciten: “Eres maravillosa, que bien lo haces”. 

La Comunicación No Violenta, nos invita a recapacitar sobre los efectos que puede tener basar nuestras celebraciones y agradecimientos en elogios y aprobaciones. Sobre cómo puede afectar a la otra persona que le digamos continuamente que lo que hace está” bien” sin dejar que sea ella misma la que saque sus propias conclusiones acerca de sus actos y sobre cómo nos afectan las etiquetas, aunque sean “buenas” y digan cosas bonitas como eres tan simpático....  Es posible que la otra persona, siga haciendo lo mismo, aún sin ganas para ser una buena amiga, para que le felicitemos y que no se permita actuar de otra manera para no perder el elogio o nuestra aprobación.

Y esto pasa al dar y recibir, seguro que también puedes encontrar ejemplos en aprobaciones y elogios que te hacen. ¿Cómo los vives cuando se perpetúan? A mí, personalmente, me pesan bastante y en mi trabajo veo como pesan a las demás, como las encasillan y se crean una personalidad a partir de las etiquetas y la aprobación ajena. 

En cambio, cuando expresamos un reconocimiento, le decimos a la otra persona qué aporta o cómo ha contribuido a nuestra vida, le transmitimos que necesidades han sido cubiertas gracias a lo que ha hecho y cómo nos sentimos por tenerlas cubiertas. Es una expresión sin juicio, des de la celebración y la gratitud. No entramos a opinar sobre cómo es o se comporta ni si eso nos parece bien o mal. 

Hacerlo de esta manera, favorece que la otra persona saque sus conclusiones, que valore por ella misma sus actos y no dependa de nuestra opinión.

Por otro lado, facilita la empatía porque estamos expresando nuestros sentimientos y necesidades, que son universales, y que también puede reconocer en si misma. Si yo le digo “me siento tranquila” puede entender como estoy porque es un sentimiento que todas experimentamos alguna vez. Y con las necesidades igual: si le decimos me da “facilidad y confianza”, podemos conectar con lo importante que es para nosotr@s tener facilidad y confianza. 

En conclusión, el reconocimiento aporta información y favorece el empoderamiento y la conexión entre las personas.

Y por mi parte, no te digo que dejes de piropear, sólo te invito a que pruebes esta nueva manera, que experimentes como te sientes tú al hacerlo y me cuentes….

Feliz día, 🦒🤗, Franzina

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